Ross, que resulta ser también mi madre, voló a Colombia a visitar a Juan. Me toca ir a bancos, hacer cola y pagar tarjetas. También tengo que ir al súper a comprar provisiones, además de atender su celular y hacerla de secretaria, asegurarme que se haya pagado el Sky, coche, comidas, depósitos… han de desearme suerte, que con mi destreza con números de cuenta, cantidades, mínimos, límites, fechas y demás dolores de cabeza, la voy a necesitar. Con éste delicado equilibrio marca clase media en peligro de extinción, un movimiento en falso podría llevar a la ruina financiera.