De verdad que hay líneas que valen oro. Resulta que hace poco mi emprendedora vecina puso un puesto de deliciosas gorditas y quesadillas, lo malo es que ahora tengo el olor y ruido cada mañana en mi cuarto, pero afirmaciones como la siguiente hace que valga la pena tanta fritanga. Ayer, como siempre, al despertar me tome unos minutos para echar la chorcha rico, en eso entre el cuchicheo de la calle sobresale:
“Ay mana, aquí nosotras chismeando toda la mañana, que bárbaras somos (risas)” A lo que mi vecina totalmente convencida contesta: “No mana, no chismeamos, aquí puro comentario sanito.“ Puro-comentario-sanito.
¡Chale! Ahora así se le llama al chisme y no me entere. Digo, ya que estas -la neta- platicando chismes, pues orgullosamente aceptas lo maruja que eres ¿No? Pero bueno, ahora al parecer se llaman “comentarios sanitos” y este ha sido mi comentario sanito de mi vecina.
Así que ya sabes, a comentar ¡pero sanitamente eh!